El sábado 26 de Enero era la fecha prevista para montear “Parapuños”, situada en el término municipal de Monroy (Cáceres). Finca señera en nuestro calendario, la cual no deja de estar claramente entre las mejores monterías de cochinos en abierto del panorama cinegético nacional. La finca tiene una parte de dehesa y un fuerte monte de jaras en los Riberos del Almonte, donde los cochinos encuentran el hábitat ideal, a saber: monte de jara, agua, comida y sobre todo, tranquilidad.

La mañana amaneció muy fría y despejada. Los monteros iban llegando puntualmente a la junta en el bar “El CASINO” en la plaza de Monroy, donde les esperaban unas apetitosas migas. El sorteo no se demoró, y después de dar las oportunas normas de seguridad se sorteó con celeridad, dándose a continuación salida a las armadas en las que se habían repartido los puestos. Acto seguido, partieron para la mancha las 16 rehalas.

A las 11:15h ya estaban las rehalas en sus sueltas, se repartieron en 2 sueltas para cazar al choque y así hacer que los cochinos se movieran lo máximo posible. El tiempo era espectacular para montear, no pasarían varios minutos desde la suelta cuando se empezaron a escuchar las primeras ladras y las primeras detonaciones, esta sería la tónica de toda la jornada llegando a su punto álgido sobre la 13:00h cuando era todo el ribero una ladra y el tiroteo incesante.

Sobre las 14:00h se tomó un respiro y el silencio se apoderó de la mancha, no por mucho tiempo, ya que transcurrido unos minutos las ladras más salteadas y detonaciones más espaciadas volvieron a sonar, siguiendo así hasta prácticamente las 15:15h cuando los postores se dispusieron a levantar las armadas y llevar a los monteros a la comida. Al final más de 300 tiros se contaron durante la jornada, repartidos por todo el ribero, lo que indica que la caza estuvo muy repartida.

Con incertidumbre esperábamos los resultados, se habían escuchado muchos tiros, pero sabíamos que los cochinos en los cortaderos naturales son difíciles para quedarse con ellos, a media que los monteros iban llegando a la comida se veían las caras de satisfacción, los postores iban acercando la caza a la junta de carnes, a las 17h de la tarde ya se podía ver el tapiz de reses perfectamente organizado, compuesto por 76 cochinos, todo un monterión.

Por último, agradecer a los monteros asistentes por seguir confiando en nosotros, en nuestro trabajo, a las rehalas que cazaron con nosotros por su grandísimo trabajo para hacer cumplir las reses, al excepcional grupo de postores por su gran trabajo tanto montando las armadas como recogiendo la caza y hacer posible este auténtico MONTERION en mayúsculas.

Un saludo

PEDRO PÉREZ